Debemos buscar algo más, debemos buscar algo juntas.
............................................................... y buscas conexiones, pero ni una neurona funciona en la memoria...
domingo, 31 de enero de 2010
miércoles, 27 de enero de 2010
Con temor a la ansiedad
A la Lola
porque se me ocurrió
Pasé más de 10 minutos buscando la cajetilla de cigarros de bolita que compramos hace no sé cuántos meses (no sé qué quiera decir eso). Cuando al fin la encontré, tomé el penúltimo (el que queda lo guardo para tí, para cuando vengas a Cuernavaca). Corrí al baño, pues odiaría que el departamento así de bonito se llene de humo y olor a cigarro. Me encerré y coloqué el cenicero en el borde de la ventanita, acto seguido, me puse a pensar en tí, en que te extraño con todo y mentolados (jaja), en cuánto bien me ha hecho tenerte cerca los últimos meses, en todas nuestras locuras y secretos compartidos, en lo tanto que nos han hecho llorar, en la Biología y en la admiración que tenemos hacia Ivan. También pensé en Mari, en lo mucho que nos emocionamos cuando creímos haberla recuperado y lo tristes/enojadas que nos pusimos al ver las lianas que le ataban sin permiso a compartir palabras y tiempo libre con nosotras.
Ahí encerrada en el baño se me ocurrieron muchas cosas que no puedo recordar, las olvidé mientras apagaba esa cosa que hace daño. Guardé la cabeza del aire que me daba por la ventana, vi las llaves de la regadera y abrí la cortina un poco mareada, activé el deodorizante, salí del baño y fui directo a tirar lo que quedó en el cenicero. Confundida, creí que te burlarías de mí por no saber si las cenizas se tiran en la basura orgánica o en la inorgánica. Corrí a la computadora antes de poder olvidar por completo lo que tenía ganas de decir, pero ya era muy tarde, tantas ocurrencias son difíciles de recordar cuando hace frío y miras por una ventanita el faro de un edificio. Quería decirte muchas cosas, sin embargo, creo que todo se resume en un:
"Gracias amiga, gracias por tus años de amistad, por tu confianza y tolerancia. Te quiero, te quiero harto."
martes, 26 de enero de 2010
Mi cuerpo me hace llorar.
Creo que para mi cuerpo las noches son lo más difícil, se llena de ansiedad y mi mente lo obliga a dormir, más vengativo es este inquieto, pues a veces, cuando mi mente despierta en las mañanas antes de que el despertador pueda sonar, me encierra en él, hace pesados a mis párpados y no me deja moverle para levantarme al día. Yo no sé qué es lo que le pasa, pero a veces me hace llorar.
Mi cuerpo me hace llorar, me encierra aún con claustrofobia, se termina mis cartílagos y guarda energía de más. Yo ya no sé qué hacer, le visto con ropas finas, le arreglo su cabello, le aplico cremas caras, lo acaricio y le doy bien de comer.
Mi cuerpo me hace llorar, creo que a veces le falta descanso, otras más el frío le da, pero no entiendo, no sé por qué me hace así sollozar.
Mi cuerpo me hace llorar, lo debo llevar a nadar, pero por más amor que yo le brinde... tal vez quiera el de alguien más
Mi cuerpo me hace llorar, mas ¿cómo le explico que aquel que tanto le quiso, nunca más vendrá a tocar? y ¿cómo le digo que si sigue haciéndome triste... nadie ya vendrá jamas?
Mi cuerpo me hace llorar... y aunque es mío y deba amarlo, hoy lo quiero desauciar.
Mi cuerpo me hace llorar...
Mi cuerpo me hace llorar, me encierra aún con claustrofobia, se termina mis cartílagos y guarda energía de más. Yo ya no sé qué hacer, le visto con ropas finas, le arreglo su cabello, le aplico cremas caras, lo acaricio y le doy bien de comer.
Mi cuerpo me hace llorar, creo que a veces le falta descanso, otras más el frío le da, pero no entiendo, no sé por qué me hace así sollozar.
Mi cuerpo me hace llorar, lo debo llevar a nadar, pero por más amor que yo le brinde... tal vez quiera el de alguien más
Mi cuerpo me hace llorar, mas ¿cómo le explico que aquel que tanto le quiso, nunca más vendrá a tocar? y ¿cómo le digo que si sigue haciéndome triste... nadie ya vendrá jamas?
Mi cuerpo me hace llorar... y aunque es mío y deba amarlo, hoy lo quiero desauciar.
Mi cuerpo me hace llorar...
viernes, 6 de noviembre de 2009
Otra vez mamá.
Otra vez no me gusta que me abracen ni que me toquen.
¡Me siento invadida!
Me da miedo que en un abrazo alguien toque mi corazón y lo cargue y lo juegue y se rompa. O que de tanta presión que no he permitido salir, éste estalle al primer contacto y entregue todo lo que ha reprimido así sin analizar, sin fijarse en quién, sin medir el cuánto, sin pensar el cómo.
Que no me abracen mami, que no me abracen a menos de que tengan buena pinta, sean inteligentes, tengan buena ortografía, que hablen bien, y sobre todo, que me quieran en serio. No dejes, no no dejes mami que se me acerquen los que solo vienen a jugar, los que quieren solo sexo o simplemente besar. Ya me cansé madre, me cansé de ser atracción del cerebro disfuncional y de los cuerpos hormonales, ¿por qué no simplemente puede pararse frente a mí alguien que valga la pena y que me diga "hey, soy yo, yo te quiero deveras"?
Mas no permitas mami que mi falta de afecto me haga ser conformista en brazos de quien me dé solo un poco de lo que yo deseo, no quiero sobras de tiempo ni migajas de afecto. Diles que se vayan, ¡que se vayan si no me dan más!, pero tampoco que me asfixien, que me dejen respirar.
Tengo miedo mami, hoy, tengo miedo de abrazar.
miércoles, 21 de octubre de 2009
URGE
Nueva desilusión amorosa. Ya extraño eso que se siente cuando llega una canción, extraño extrañar, poner cara de idiota enamorada, el rápido latir del corazón nervioso, la emoción antes de la cita, los besos sin fin visible, adicción a nuevos brazos, decir todo con miradas, entender y que me entiendan sin palabras, sentirme tierna ante los ojos de quien desea protegerme, mensajes cariñosos, llamadas de conferencia... tantas cosas.
Me puse a pensar que tengo una vajilla para 6 personas que no me visitan; tengo una cama matrimonial que solo se destiende a la mitad, una caja de harina para hot cakes en el desayuno y un clóset medio desnudo.
Estoy aprendiendo a cocinar y a limpiar tanto que a veces me sorprendo siendo toda una ama de casa.
Me falta quien se siente a comer conmigo cuando inconscientemente preparo dos porciones, alguien que me abrace y me ayude a destender la otra parte de la cama y en ella quiera el desayuno, alguien que le robe al clóset su vacío, que me ayude a cargar el garrafón, que componga la llave del agua, que mueva el refri cuando estoy limpiando, que me acompañe al súper, alguien que se ría, me bese y seque mis lágrimas cuando lloro en el cine, que bese mis dedos cada vez que los corto mientras pelo alguna verdura o pico la carne, que me quiera a pesar del extraño sonido de mis estornudos y la sonora carcajada de mi alegría, que me apriete más la mano cada vez que tropiezo, que baile conmigo, que me haga decirle que lo quiero con los ojos, que me robe los miedos y los tire a la basura, que me lea, que me escriba, que me exija espacio y me lo dé.
Quiero a alguien, alguien que me diga esto que yo misma ahora siento por mí:
Te quiero aunque te muerdas las uñas,aunque me tengas alergia,y aunque tu piel tenga arrugas.Te quiero aunque me digas mentiras,aunque te arranques el cabelloy aunque antes de dormir te pongas tantas cremas.Te quiero a pesar de lo que digas,a pesar de tus ideasy a la extraña relación de dependencia que con tu madre llevas.Te quiero con todo y tus poemas,con tus cuentos, canciones y dilemas.Te quiero porque eres tú,te quiero porque me quieres,te quiero porque me aceptas.Te quiero con tu excesiva paranoia,con tus enfermas preocupacionesy tu entera inteligencia.Te quiero a ti y a tus grandes cejas,a tus aún intocables pechos,a tus antojables labios y a tus blancas piernas.Te quiero con pucheros y sonrisas,con tu claustrofobiay con tus lágrimas después de las cosquillas.Te quiero con tus catarsis diarias,con tus gritos,con tus batallas.Te quiero cuando hablas sin pensar,cuando en silencio hablasy cuando pensando te callas.Te quiero mientras me miras,mientras me lees con la mirada y adivinas lo que piensoy no lo dices, me besas calmada.Te quiero cuando estudias tan dedicada,cuando amas más a tu libreta que a mi mano solitaria.Te quiero a todas horas,te quiero de tantas formasque no me alcanzan las palabras.Y quiero verte crecer, mirarte así y poder decirte siempre... te quiero.
lunes, 31 de agosto de 2009
La ciencia dice que no
No, no me pidas que deje de salir con quien se me antoja cada fin.
No me pidas limitar la libertad que tanto trabajo me ha costado conseguir y aprender a manejar.
No me pidas sexo casual.
No me pidas ser complemento de lo que alguien más no te puede dar.
No me pidas exclusividad.
No me pidas el nombre de quien ayer besó mi cara.
No me pidas explicar el enorme temor que tengo a sentir.
No me pidas explayar el por qué de mis juegos.
No me pidas no temblar.
No me pidas no celar.
Ni me pidas la fidelidad que tú nunca puedes dar.
No me pidas limitar la libertad que tanto trabajo me ha costado conseguir y aprender a manejar.
No me pidas sexo casual.
No me pidas ser complemento de lo que alguien más no te puede dar.
No me pidas exclusividad.
No me pidas el nombre de quien ayer besó mi cara.
No me pidas explicar el enorme temor que tengo a sentir.
No me pidas explayar el por qué de mis juegos.
No me pidas no temblar.
No me pidas no celar.
Ni me pidas la fidelidad que tú nunca puedes dar.
Solo aprende a estar conmigo, no me toques, no intentes besarme, más sí habla, cuéntame sobre tus ideas, tus planes y tus sentires (incluso si tienen que ver conmigo (sobre todo si tienen que ver conmigo)), y dime cómo me veo desde tus ojos. Pero no me exijas algo que no me puedes dar, no creas que con poesías, caricias nuevas y una pizca de atención voy a dejar todo para volverme asfixiante.
Ya sé que mis ideas no concuerdan con mis actos la mayor parte del tiempo, que tengo la creencia de que el sexo no está ligado al amor mas no puedo tenerlo con quien no me permite amarle; que puedo hablar sin parar sobre la limeranza aun cuando hasta hace algunos meses creí que estaría enamorada de la misma persona toda la vida.
No me pidas nada, no me entregues mucho. No me quieras con la idea de una unión para la vida, mírame como alguien que estará aquí hoy y mañana quién sabe, deja que el tiempo haga lo suyo. Y si un día (cuando dejes de jugar con todas a buscar y encontrar, y estés seguro de que no me miras con la idea fantasiosa de lo que crees que soy) sientes que me quieres... atrévete a pedirme y a exigirme, pero no me hagas promesas, seamos agua y aceite juntos en el mismo recipiente, respetando la entereza de cada uno, conscientes de que somos sustancias diferentes que necesitan su integridad para no perder su pureza... aunque... no sé... tal vez un día (quizás en otra galaxia), mi hidrofobia y tu hidrofilia puedan compartir... un enlace covalente...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)