lunes, 8 de agosto de 2011

A un posible efímero


Y de nuevo... enseñar a besar, o dejar que me sorprendas y me enseñes tu modo, que me cuentes que también has estado enamorado, o advertirte que no lo hagas conmigo; mostrarte el camino de mi extraña rebeldía, o que me lleves al extremo de la tuya; que me vuelvas loca entre tus brazos, o me muestres su inocencia...
Nada me importa, quiero dejarte ver mi ternura, pero que conozcas que en mí existe la fortaleza y me ayudes a controlar lo rudo de mis palabras, quiero no soportar, sino respetar todo lo que hagas, a sabiendas de que voy a esperar lo mismo de tu parte, que me gustan los cuidados, más no la sobreprotección porque esa, lejos de hacerme sentir cuidada y querida, me hace creer que me encierras y no me dejas crecer por mí misma, quiero ser yo y que me quieras por eso, y quiero que seas tú para quererte con todo y tus defectos, quiero no que nos juzguemos, mas quiero sí que nos ayudemos a crecer. Ahora ven, antes de empezar vamos a conocernos, y no me muestres sólo lo mejor, déjame verte real para que hoy me encariñe con tu franqueza, y para saber desde ahora por qué nos vamos a separar...
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